Biotecnología
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Jorge Gatica

A Mathematical Theory of Communication by Claude E. Shannon

Bell Labs: Claude Shannon, Father of Information Theory, Dies at 84

Claude Shannon: Collected Papers

Biocultura
 
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CLAUDE SHANNON
El profeta tecnológico que cambió el planeta

Sabemos que el cambio en todo el orbe es una combinación de múltiples factores, al jerarquizar los actores queda Claude Shannon como el tecnólogo de mayor influencia en la historia.

La humanidad está sufriendo una transformación cualitativa desde una sociedad industrial a una de servicios, mientras se desarrolla un debate mundial sobre la influencia de la tecnología informática en el empleo, ya que de alguna manera se le asocia a la consabida automatización. En este contexto, ella no es otra cosa que la continuidad de la antigua revolución industrial que busca la eficiencia de la producción en masa, pero con tecnologías de información ubicuas.

Si bien sabemos que este cambio en todo el orbe es una combinación de múltiples factores, al jerarquizar los actores queda Claude Shannon como el tecnólogo de mayor influencia en la historia. Claude Shannon era graduado en matemáticas e ingeniería eléctrica de la U. de Michigan. Luego, en el MIT obtuvo un master con “un análisis simbólico de circuitos eléctricos”. A sugerencia de Vannevar Bush, Shannon se puso a estudiar como tesis de doctorado del MIT una manera de reutilizar su conocimiento bajo la guía de la genetista Bárbara Burks, lo que consiguió con un “Algebra para Genética Teórica”.

Pero la carta magna de este profeta digital se publica en 1948 como “Teoría Matemática de la Comunicación”. Allí enuncia el sujeto de la teoría de información y propone un modelo esquemático lineal de un sistema de comunicaciones. Hasta entonces, la comunicación era pensada como algo que requería enviar ondas electromagnéticas por un alambre. Era nueva la idea de mandar una secuencia de ceros y unos, algo que ahora parece tan obvio. Shannon bautiza allí al bit –contracción de binary digit- como el elemento fundamental de toda comunicación y ello gatilla todo el desarrollo futuro.

Sus trabajos posteriores se dedicaron a inteligencia artificial. El desarrolló programas que jugaban ajedrez y ratones electrónicos que resolvían problemas laberínticos. En este contexto, sus predilecciones para el futuro serían: primero, una combinación de sensor óptico y computador capaz de aprender a reconocer objetos y gente tal como lo hacen nuestros ojos y corteza occipital; segundo, una combinación de manipulador y computador capaz de reproducir las mismas operaciones de la mano humana y; tercero, un computador capaz de imitar al menos algunas de las habilidades de formación de conceptos y generalización que tiene el cerebro humano. El construyó una “máquina lectora del pensamiento” para jugar a cara o cruz, en la cual una persona trata de adivinar la elección del adversario. Un colega de Bell Labs, David Hagelbarger, construyó el prototipo que registraba y analizaba las opciones anteriores del oponente, buscando patrones que predijeran la siguiente elección. Dado que para un humano es casi imposible evitar caer en patrones, la máquina gana más del 50%. Posteriormente, Shannon construyó su propia versión y compitió con la de Hagelbarger en un duelo legendario… la de Shannon ganó.

La teoría de la información también ha infiltrado campos externos incluyendo la lingüística, psicología, economía y biología, e incluso las artes. A comienzos de los cincuenta, la IEEE-TIT publicó una editorial titulada: “Teoría de la Información, Fotosíntesis y Religión”, desinflando esta tendencia. La verdad es que el mismo Shannon, fallecido el 2001, advertía que la aplicación de su teoría a los sistemas biológicos podría ser no tan exagerado, porque –en su visión- existían principios comunes entre las cosas mecánicas y las vivientes. Cuando se le preguntaba si las máquinas pueden pensar, contestaba: “Seguro. Yo soy una máquina y usted lo es y ambos pensamos, ¿o no?”